Durante todo el fin de semana Peñíscola ha celebrado la llegada del Carnaval, la fiesta más desenfadada de todo el año.

Bailes de disfraces, desfiles de comparsas y el tradicional entierro de la sardina han protagonizado una agenda llena de color y música.

A pesar de la amenaza de lluvia y mal tiempo, la meteorología ha respetado la programación prevista y Peñíscola ha finalizado las actividades al completo, con un total de 800 comparseros participando de los desfiles durante el fin de semana.

La concejala de Fiestas, Raquel París, ha destacado la colaboración de todos los participantes y agradecido el trabajo de Policía Local, brigada y a los miembros de la Comisión de Fiestas, que han hecho posible el desarrollo de las actividades”