He aquí el roscón de Reyes, tradición de un gran banquete en el que hay dos sorpresas para los que tengan suerte.

En él hay muy bien ocultas, una haba y una figura: el que lo va a cortar hágalo sin travesuras.

Quien en la boca se encuentre una cosa un tanto dura, a lo peor es la haba, a lo mejor la figura.

Si es la haba lo encontrado este postre pagarás, más si es la figura coronado y Rey serás.

© JG