El pleno extraordinario celebrado esta mañana y solicitado por el PP de Vinaròs para reprobar la gestión del equipo de gobierno en el tema de la piscina y exigir dimisiones del alcalde, Enric Pla, los tenientes de alcalde Guillem Alsina y Domènec Fontanet  y la concejala de Deportes, Begoña López, ha resultado una sesión muy tensa en la que los concejales populares han abandonado la sala antes de la votación final. Los siete concejales del PP –en ausencia de Juan Bautista Juan- se fueron en la parte final, durante la intervención del alcalde, que tras culparles de la pérdida de la piscina dijo que “la obsesión del PP Vinaròs ha sido como los maltratadores machistas, que si no es mía no es de nadie”. Una frase que no sentó nada bien en la bancada popular.

La propuesta de dimisión solicitada por el PP quedó por tanto descartada. En los argumentos de cada grupo, Juan Amat (PP) acusó al equipo de gobierno de haber realizado una mala gestión al no presentar informes que se requerían en la justificación del cambio de proyecto del carril lúdico de la piscina, y les culpó por ello de su pérdida “a pesar de que tanto el secretario como nuestro grupo les advirtieron”. Además, aseguró que la Conselleria “nunca ha aprobado el proyecto de la piscina”.

Desde el PVI, Maria Dolores Miralles culpó al equipo de gobierno de haberse perdido la piscina. hecho caer la piscina “al no incluir los informes necesarios” y aseguró que a dia de hoy “el informe de justificación tampoco está incorporado” al expediente. Lluis Batalla, como portavoz de Acord Ciutadà, dijo que el equipo de gobierno debe asumir su responsabilidad y que PSPV y Compromís deberian haber solicitado al alcalde un receso o una anulación del pleno que aprobó el cambio de proyecto hasta que no se incluyeran los documentos requeridos. Batalla también dijo que el PP se ha comportado “de forma depredadora” por haber presentado un recurso. Respecto a las dimisiones, PVI y Acord Ciutadà consideraron que son los propios ediles los que deben tomar la decisión.

Desde el equipo de gobierno, Domènec Fontanet (Compromís) consideró que no había que buscar culpables, y aseguró sentir “vergüenza porque hace 8 años que arrastramos un proyecto que al final no se hará”. Desde el PSPV, Guillem Alsina acusó a los populares de haber “acabado” con la piscina en los juzgados y dijo que “si el PP pide perdón a los vinarocenses por haberlos dejado sin la piscina, sin auditorio, por votar en contra de la cesión del segundo centro de salud, de los fondos europeos del EDUSI, por boicotear las obras del paseo y del mercado municipal, por haber hecho un PGOU que ha costado 25 millones, por judicializar constantemente la vida política y por interponer los intereses de partido a los de los ciudadanos, los concejales socialistas dimitiremos”.

Por último, Pla acusó a los populares de “haber puesto palos a las ruedas en este proyecto desde el minuto uno votando siempre en contra”, y concluyó nombrando a los ocho concejales del PP “como responsables de que Vinaròs siga en 2017 sin piscina”.