A lo largo de este camino muchas veces duro de nuestra vida, nos encontramos con muchos interrogantes y porqués.

El pasado miércoles 6 de junio y de manera inesperada, nos dejaba; José Borras Cabanes, de 70 años de edad, conocido y popularmente  por “Pepito Peña”. 

Es imposible estar triste…

Su ausencia duele, pero su recuerdo siempre nos hará volver a SONREÍR!

Lamentablemente la muerte es una situación ante la cual no podemos hacer nada, pues son circunstancias de la vida que todos deberiamos saber afrontar, aúnque no nos es para nada fácil a nadie.

Permitirme que hable tal cual identifico yo a Pepito Peña.

He podido saber que marchó a la mili y cuando regresó, sus padres habían abierto una horchatería en Vinaròs.

Tere su esposa, hoy viuda, venía de la provincia de Teruel a trabajar durante la temporada de verano. Todos sabemos que Vinaròs es una ciudad que vive y atrae a muchos turistas por sus playas y a día de hoy por su clima y a la vez por su gastronomía.

Cómo he dicho Tere, trabajaba en “Casa Peña”. De ahí se formó una gran familia y fruto de su matrimonio, dos hijas que son las que a día de hoy están al frente de la heladería tan conocida en Vinaròs.

El carácter de Pepito era único y me atrevo a decir incluso que era exclusivo, en Vinaròs y toda la comarca.

Siempre estaba rodeado de su gran familia y cuidando de ellos. Se preocupaba por los abuelos de la casa, tíos…y actualmente muy pendiente de su suegra y también de la tía Rosita que vendía los tan conocidos “polos de hielo”, que a todos los niños, jóvenes y no tan jóvenes nos gustaban. Pendiente de su esposa, hijas, familia y amigos con los que le gustaba recordar las vivencias de juventud y sobre todo, era un enamorado de Vinaròs, de su historia y de su puerto.

Una amiga de Pepito llamada Susana, no daba crédito, cuando a primera hora del jueves leía en el Diari del Maestrat, su esquela. “No pot ser”, el caso es que había estado hablando con él, el día anterior…  comentando las obras del nuevo espigón de la playa del Fortí y mirando como tiraban el hormigón,

El fútbol era otra de sus pasiones. Qué decir de su gran equipo el Barça. Un gran forofo y blaugrana de pies a cabeza. También le gustaba coleccionar discos de todo tipo. La música disco era una de las que más le gustaba, así me contaba la tarde después de su entierro Dolors. Muchas han sido las veces que ella misma me ha repetido “un deu de persona, excelent, Ho donaba tot…”

Jamás se enfadaba. No sabía que era criticar. Siempre le parecía todo correcto, bien, un gran dialogante, en definitiva: una gran persona que nos ha dejado.

Así se ha demostrado en Misa Funeral, este viernes 8 de junio en la Iglesia de Santa Magdalena de Vinaròs, donde no se daba cabida.

Su carácter lo decía todo de él. ¿Quién no le conocía y quién no le apreciaba?

Puedes llorar porque se ha ido, o puedes sonreír porque ha vivido.

Puedes cerrar los ojos y rezar para que vuelva, o puedes abrirlos y ver todo lo que ha dejado; tú corazón puede estar vacío porque no lo puedes ver, o puede estar lleno del amor que compartiste. 

Puedes llorar, cerrar tu mente, sentir el vacío y dar la espalda,  o puedes hacer hacer  lo que a él le gustaría: sonreír, abrir los ojos, respirar, amar y seguir.

Descansa en Paz Pepito y el más sentido pésame a todos sus familiares, por una gran pérdida de manera repentina que a día de hoy no podemos entender. 

 

 

Juanvi G.