Ante la complicada situación que estamos viviendo provocada por el Covid, el sector docente es uno de los grandes olvidados. No podemos dejar de enfatizar el gran esfuerzo que está realizando el profesorado para adaptarse a las complejas circunstancias derivadas de la pandemia.

Por una parte, no se proporcionan EPIs en los centros y cada docente se ve obligado a comprarlos a título personal si así lo considera. También están realizando un esfuerzo económico para dotarse con los medios técnicos (ordenadores, webcams, internet…) necesarios para poder llevar a cabo la docencia a distancia.

Por otra parte, no se considera al profesorado como sector de riesgo, por lo que no se les ha vacunado contra la gripe como grupo prioritario.

A pesar de todas las dificultades, del mal funcionamiento de las plataformas (aula virtual, videollamadas, correo…) para llevar a cabo la docencia a distancia y de todos los y las docentes que están de baja por Covid, la educación sigue adelante. Y es gracias, única y exclusivamente, a la dedicación y la implicación del profesorado, que sigue trabajando con las mismas ganas e ilusión para ofrecer una educación de calidad al alumnado.