• El Rosario de la Aurora por las calles de Benicarló durante el mes de octubre 2020 es como una oración suave y musical que mira al cielo desde la tierra.

Por eso en sus coplas ante la imagen de la Virgen del Rosario se entona: Ahora os suplicamos, soberana Madre, que en las aflicciones siempre nos ampares.

El rezo del santo Rosario también es un alivio y consuelo para quienes sufrimos las consecuencias del coronavirus: Tus veinte misterios son veinte rosales que sirven de alivio para los mortales.  Rezar a la Virgen que es nuestra Madre y la Omnipotencia suplicante por su espléndido amor a sus hijos; pedirle confiados que nos ayude en estas circunstancias azarosas que sufrimos; y encontrarnos con el calor de su cálida mirada para que nos aumente la fe, la esperanza y la caridad en estos momentos de zozobra es lo que nuestros antepasados nos han enseñado a vivirlo tanto en el mes del rosario (octubre) como en el mes de la Virgen (mayo).

Nosotros continuamos celebrando esta tradición centenaria con todas las fuerzas del espíritu en un cuerpo herido, necesitado y maltrecho. V

ivir para los demás –a través de los siglos-es un camino ancho y apropiado para saborear la felicidad en cada momento de la historia de Benicarló.

Benicarló apunta a la vida del cielo en busca de su ayuda. Es un modo de traspasar uniendo las fronteras del tiempo en su amor a su pueblo.

1.- La cruz, como siempre, acompaña las peticiones de los romeros en su camino hacia el cielo. Es la luz, árbol de la vida que tanto amó Jesús para salvarnos.

2.- Los devotos del Rosario se van uniendo al rosario por las calles del casco antiguo de la ciudad.

3.- Al entrar de regreso en el Templo se entona la copla: Al entrar el Rosario en la iglesia/la Virgen María su rostro volvió./Y mirando a sus hijos queridos/con una sonrisa las gracias les dio.

Foto Portada  4.- Durante uno de los parones de la procesión. Antes de llegar a la parada ante la capilla de la Virgen del Pilar, y el de la Virgen del Rosario, paramos en la intersección de la calle san Blas y la de sant Jaume, donde se reza el Gloria y el Padrenuestro y se anuncia el siguiente misterio del rosario, con el acompañamiento de los músicos.