APUESTA POR LA FORMACIÓN

 

  • Ha impulsado todo tipo de obras para reparar desperfectos, algunos muy graves, invirtiendo más de 7,3 millones de euros.
  • Se ha desbloqueado la situación de colegios como el Cardenal Tarancón de Borriana o el Regina Violant de Almassora.
  • Las familias de Castelló se ahorran cada curso 1,1 millones de euros en libros de texto gracias a #xarxallibres.
  • El plan Edificant supondrá la mayor inversión en infraestructuras educativas en la provincia de Castelló.

 

Castelló. 03/12/2018.-

El secretario de Educación de la Ejecutiva Provincial del PSPV-PSOE, Ramón Monferrer, ha destacado el “esfuerzo sin precedentes” que está realizando el gobierno de la Generalitat Valenciana que preside el secretario general del PSPV-PSOE, Ximo Puig. Un esfuerzo que ya ha supuesto una inversión de más de 6,3 millones de euros para recuperar la normalidad en los colegios e institutos de la provincia de Castelló, cuyo estado en 2015 en muchos casos era lamentable “después de dos décadas de dejadez en las que las estructuras de los centros educativos había quedado en una situación lamentable”. Esta cifra se corresponde con obras ya realizadas por toda la provincia de Castelló, a la que hay sumar una partida superior al millón de euros que se invertirá en la adecuación de las  instalaciones del CEIP Comtessa de Llucena de Lucena del Cid.

Monferrer asegura que se trata de un esfuerzo en Educación “sin precedentes” que ha supuesto “más inversión que nunca en profesorado, bajada de ratios y para acabar con la gran cantidad de barracones que el Partido Popular dejó por toda la Comunidad Valenciana”. En este sentido, ha destacado que ha sido el gobierno del President Puig el que por fin ha acabado con los barracones del Colegio Cardenal Tarancón de Borriana, “cuyas obras fueron anunciadas por el Partido Popular en 2008 y se llevaron a cabo una vez que se produjo el cambio de gobierno en la Generalitat en 2015”. A esta buena noticia añade la licitación de las obras del Colegio Regina Violant de Almassora, con las que se pondrá fin a muchos años de barracones permanentes”.

De todos modos, el portavoz de Educación del PSPV-PSOE en la provincia de Castelló señala que la inversión de la Generalitat “va mucho más allá de las obras en los edificios”. Por ello, ha destacado que “éste es el cuarto curso que las familias están exentas de pagar los libros de texto de sus hijos, una medida importantísima a cuya puesta en marcha siempre se negó el PP y que cada año supone un ahorro para la familias de la provincia de Castelló de 11,1 millones de euros”.

Por lo que a las obras de reparación en los colegios e institutos se refiere, Monferrer detalla que ha sido necesario realizar actuaciones de todo tipo, algunas por un importe muy elevado, como la inversión realizada en el edificio del Conservatorio Profesional y Superior de Música y Escuela de Arte de Castellón, donde para reparar la cubierta ha sido necesario gastar casi 550.000 euros. Otra inversión importante ha sido la reforma de la cocina del Colegio Herrero de Castellón con cerca de  150.000 euros o la ampliación del CEIP el Montí de Tales con más de 175.000 euros.

“La verdad”, explica Monferrer, es que “era tal el grado de degradación de los edificios de colegios e institutos que se encontró el Presidente Puig a su llegada a la Presidencia de la Generalitat, que ha habido que impulsar todo tipo de obras, como la reforma de la instalación eléctrica en el IES Joan Coromines y el IES Ramón Cid de Benicarló, que han costado más de 300.000 euros”. A estas cantidades hay que añadir los más de 1,2 millones de euros invertidos en obras menores, en reparaciones diversas de menos de 60.000 euros, en más de 40 centros públicos de la provincia de Castelló.

Y es que asegura que “la política de conservación de edificios públicos educativos realizada por el PP fue temeraria, como pudimos comprobar en los últimos tiempos de Alberto Fabra “cuando cada vez que llovía, la dirección de algún centro de Castellón enviaba a casa los alumnos para evitar el riesgo de que se produjeran descargas eléctricas que pudieran provocar daños personales, porque al haber muchas filtraciones de agua, tocar los interruptores de la luz resultaba muy peligroso”.