Si hay un equipo que puede proclamarse como el gran beneficiado por el confinamiento, ese ha sido el Villarreal. Ahí están los datos: antes del parón, el Submarino Amarillo había perdido sus tres últimos encuentros de Liga. En esta vuelta a la nueva normalidad, los castellonenses han ganado los tres partidos que han disputado y ya se han colocado en las posiciones que dan acceso a jugar la Europa League.

Los buenos resultados del equipo amarillo han venido acompañados de las dificultades que están encontrando sus rivales directos para sacar sus partidos adelante. Es paradigmático el caso de la Real Sociedad que solo ha podido sumar un punto de los nueve que ha disputado y en tres jornadas ha dilapidado la gran renta que tenía sobre los equipos que le perseguían en la tabla.

El Villarreal, según casas de apuestas como 888Sport.es y otras similares, no es el gran candidato a ocupar una de las plazas que permiten jugar la Liga de Campeones. Ese privilegio lo ostentan ahora mismo el Atlético de Madrid, que cuenta con una de las mejores plantillas de España, y el Sevilla, que, a pesar de no estar teniendo mucho gol, se está agarrando a los puestos Champions con uñas y dientes. En cualquier caso, alcanzar la Champions es el sueño del Villarreal.

Un calendario terrorífico por delante

Las sensaciones del equipo groguet son muy buenas, tanto por juego como, sobre todo, por resultados. Si fuera por eso, el cuadro amarillo tendría tantas o más opciones de éxito que sus rivales directos. El problema es que tiene que enfrentarse a los mejores equipos de la competición.

Aún tiene que enfrentarse al Real Madrid y al Barcelona, pudiendo jugar un papel decisivo en el desenlace de LaLiga Santander, de hecho, el Villarreal es uno de los escollos más duros al que deberán hacer frente los dos grandes del fútbol español.

Además de Madrid y Barça, tendrá que jugarse entrar en Europa en varios duelos directos. Si quiere seguir progresando tendrá que ganar al Sevilla, al Valencia –que no está en su mejor momento-, Getafe y Real Sociedad. Es de suponer que sean estos encuentros los que terminen de configurar las posiciones finales de esa lucha por Europa, tanto las plazas de la Champions como las plazas de la Europa League.

También tendrá que medirse frente al Real Betis, que intentará certificar una salvación que roza con la punta de los dedos, y en la última jornada contra el Éibar, que, casi con total seguridad, se estará jugando la vida para evitar el descenso a Segunda.

El Submarino Amarillo tiene que seguir en la misma línea en la que ha comenzado esta parte de la competición. Su sistema defensivo está brillando. El conjunto groguet ha conseguido dejar a cero su portería en los tres últimos encuentros. Falta ser más dañino en el área rival –las tres victorias han llegado con un marcador de un gol a cero-.

Es el momento de demostrar la profundidad de plantilla que se le presupone al equipo. La acumulación de esfuerzos hará que cada once sea diferente al anterior. Por suerte, los jugadores del Villarreal, tanto supuestos titulares como suplentes, tienen un nivel muy similar, y es uno de los equipos en los que menos debe notarse el efecto de las rotaciones.