Pasan los días y tanto el Alcalde, Guillem Alsina, como el resto de integrantes del gobierno municipal tripartito siguen callados y sin dar explicaciones a los vinarocenses. Quienes pregonaban transparencia y prometían asambleas vecinales, reuniones ciudadanas y plenos abiertos están ahora más callados que nunca y escondiendo su gestión a los vinarocenses.

Alsina, Fibla, Cerdá y compañía esconden los motivos por los que pactaron con un concejal corrupto una pena mínima y el silencio para que nadie se entere del mayor escándalo de corrupción de la historia de Vinaròs.

La izquierda que tanta paja ve en el ojo ajeno es incapaz de explicar los motivos por los que tapó a un concejal cuando ya sabían lo que estaba haciendo. Alsina y sus socios de gobierno pasarán a la historia de Vinaròs como aquellos gobernantes que miraron hacia otro lado porque estaban en campaña electoral y antepusieron sus intereses partidistas al interés general.

El tripartito también lleva semanas callado ante el escándalo de la zona azul. Vinaròs se ha convertido en un infierno para los conductores y esta situación provocada por la dejadez de los responsables municipales está afectando ya de forma muy grave al comercio local. Si no se puede aparcar difícilmente vendrán de otros municipios hasta nuestras tiendas.

Y en el caso del autoenchufe de la concejal de Podemos al Alcalde le perseguirán toda la legislatura sus palabras en rueda de prensa cuando afirmó que la concejala “había encontrado un puesto de trabajo” ocultando que era en el propio Ayuntamiento y a propuesta de ella misma.

PSPV-PSOE, Totes i tots y Compromís son el gobierno que más aparece en prensa pero que menos explicaciones da. Un gobierno que pretende amordazar a la oposición con un reglamento que dificulta pedir cuentas a una gestión que cada día queda más al descubierto.

Desde el Partido Popular seguiremos con nuestra oposición responsable y constructiva como merece Vinaròs. Somos la alternativa al desgobierno de izquierda, somos la voz de aquellos que solo escuchan el silencio de un gobierno escondido y que nunca da explicaciones de su gestión.

Prometieron cambiar la política y solo han cambiado ellos y sus prioridades. Prometieron transparencia y ocultan su gestión. Prometieron honradez y honestidad y pactan penas mínimas con corruptos. Prometieron… y no están cumpliendo.

Lluís Gandía