• El Ayuntamiento realiza una inspección visual tras el temporal marítimo para comprobar el estado del tómbolo

Pasados los primeros días tras el cese del temporal marítimo que trajo la borrasca “Gloria” hasta nuestra costa, el edil de Urbanismo y Patrimonio, Jorge Rovira, ha realizado una inspección visual, junto al Jefe de la Brigada Municipal de Obras y Servicios, para comprobar el estado de los acantilados de la ciudadela, desde el mar.

A pesar de la intensidad del temporal, “no hemos apreciado nuevos desprendimientos” ha asegurado Rovira.

El anterior temporal marítimo que azotó la costa, en el mes de diciembre, causó el desprendimiento de dos grandes bloques de piedra del tómbolo sobre el que se asienta el Castillo Fortaleza del Papa Luna y la ciudadela de Peñíscola.

La zona afectada está situada en las proximidades de las denominadas “Escaleras del Papa Luna”, detrás del Castillo, donde rocas de grandes dimensiones se desprendieron del acantilado que cimenta la muralla exterior de la fortificación y se precipitaron al mar.

“Tras este episodio, no podíamos dejar de comprobar si el reciente temporal había podido causar nuevos daños o desprendimientos en la estructura del tómbolo” ha explicado el edil, constatando que “no se ha repetido la situación de diciembre”.

 

El Ayuntamiento solicitó un informe sobre lo sucedido en el anterior temporal al Gobierno

El pleno municipal del Ayuntamiento votó favorablemente y de forma unánime a la moción conjunta presentada por todos los grupos que solicitaba a la Dirección General de Sostenibilidad de la Costa y del Mar del Ministerio de Transición Ecológica, con carácter urgente, la realización de un estudio geológico pormenorizado sobre la situación y estabilidad del tómbolo sobre el que se asienta el Castillo Fortaleza del Papa Luna y la ciudadela de Peñíscola y, en especial, respecto al estado de la zona de los acantilados del tómbolo. Además, la moción pedía a la misma administración competente la adopción de cuantas medidas resulten necesarias para la reparación

del daño y deterioro producidos en el acantilado de la zona este del tómbolo, en garantía de la estabilidad y seguridad del acantilado y, por ende, de la salvaguarda del Conjunto Histórico-Artístico de Peñíscola.