Entre junio y agosto

  • El 54% de los incidentes se produjeron en la provincia de Alicante, el 24% en la de Valencia y el 22% en la de Castellón
  • Del total, en 58 ocasiones se logró estabilizar a los bañistas y los 42 restantes fallecieron

Los servicios de emergencias sanitarias de la Conselleria de Sanitat Universal i Salut Pública, han atendido a un total de cien personas por accidentes acuáticos en playas, piscinas, balsas y ríos de la Comunitat Valenciana, durante los meses de verano, concretamente, desde el 1 de junio hasta el 31 de agosto.

Por provincias, el 54% de los incidentes atendidos por el personal del Servicio de Ayuda Médica Urgente (SAMU) y de las unidades de Soporte Vital Básico (SVB) se han producido en la de Alicante, el 24% en la de Valencia y el 22% en la de Castellón.

En cuanto al medio acuático, el 68% de los accidentes han tenido lugar en las playas, el 27% en piscinas y el 5% en espacios naturales.

El 84% de las personas asistidas eran adultos. De estos, el 66,7% tenían más de 60 años. Por sexo, el 65,5% eran hombres y el 34,5% mujeres. El 75% de los casos de los adultos se han producido en playas, el 20% en piscinas y el 5% en medio natural.

En cuanto a los niños, suponen el 16% del total de asistencias. El 63% de los accidentes acuáticos en los que se vieron implicados menores de edad, tuvieron lugar en piscinas, el 6% en playas y el 6% en medio natural.

Del centenar de accidentes acuáticos atendidos en este periodo, en 58 ocasiones los servicios médicos lograron estabilizar a los bañistas y fueron trasladados al centro hospitalario correspondiente para su recuperación. Los 42 casos restantes corresponden a personas que fallecieron por ahogamiento.

Aumentan los ahogamientos

Los ahogamientos se han incrementado un 23% con respecto al mismo periodo de 2019. El 69% se ha producido en las playas, el 26% en piscinas y el 5% en espacios naturales. Por provincias, el 52,4% de los ahogamientos tuvieron lugar en la de Alicante, el 21,4% en la de Valencia y el 26,2% en la de Castellón.

El 90% de las personas que han fallecido por ahogamiento eran adultos y el 10% menores; 38 y 4, respectivamente. De los adultos, el 73,6% del total tenían más de 60 años. Por sexo, el 79% eran hombres y el 21% mujeres. Con respecto al lugar donde han tenido lugar los ahogamientos, el 76,4% corresponde a playas, el 21% a piscinas y el 2,6% a espacios naturales. En cuanto a los niños, de los 4 que fallecieron, no hubo ningún caso de ahogamiento en playa, 3 ocurrieron en piscina y 1 en medio natural.

Tras el análisis de los datos, cabe destacar que el perfil del bañista que fallece ahogado es hombre, mayor de 60 años, el ahogamiento se produce en playas y fundamentalmente se da la circunstancia de que se encontraban solos. Con respecto a los niños, las sumersiones fatales se dan mayoritariamente en piscinas.

Por otro lado, en cuanto a los los incidentes de sumersión no fatal aumentaron en un 5,5% con respecto al mismo periodo de 2019. Por provincias, el 55% de los semiahogamientos corresponde a la provincia de Alicante, el 22% a la provincia de Castellón y el mismo porcentaje a la provincia de Valencia.

El 67% de los semiahogamientos en la Comunitat Valenciana se han producido en las playas, el 28% en piscinas y el 5% en espacios naturales. Porcentajes equivalentes a las cifras dadas en ahogamientos; 46 y 12, respectivamente.

Del total de bañistas semiahogados mayores de edad, el 54% eran hombres y el 46% mujeres. De todos ellos, el 60% tenían más de 60 años. El 74% de los casos de semiahogamiento en adultos se han producido en playas, el 19,5% en piscinas y el 6,5% en espacios naturales.

En cuanto a los niños, de los 12 casos con síntomas de ahogamiento, el 58%  tuvieron lugar en playas y el 42% en piscinas.

Recomendaciones

La conselleria de Sanitat Universal i Salut Pública, a través del Servicio de Emergencias Sanitarias, recomienda seguir extremando las precauciones en estos días en los que todavía hay personas que optan por disfrutar del baño o por practicar deportes acuáticos.

Los menores son un colectivo vulnerable y hay que extremar la vigilancia sobre ellos. En cuanto a las personas de edad avanzada deben evitar sobreesfuerzos, ya que un infarto, una subida de tensión o un mareo se agravan dentro del agua y la capacidad de reacción disminuye. En todo caso, es importante no realizar actividades acuáticas en solitario, para que siempre haya alguien que pueda auxiliar y alertar a los servicios de emergencias.

Disfrutar del agua siguiendo unas mínimas normas de seguridad puede ayudar a reducir estas cifras. Cabe recordar que un ahogamiento puede producir la muerte, pero también secuelas graves como lesiones pulmonares o daños cerebrales irreversibles.

En caso de presenciar un ahogamiento, hay que avisar inmediatamente al 112 y, si se conoce la técnica, es recomendable iniciar la reanimación cardiopulmonar (RCP) básica, hasta que lleguen los servicios sanitarios. Si se desconoce, los ciudadanos han de saber que tras alertar al 112, se puede aplicar el protocolo mediante el que uno de los médicos coordinadores del CICU (Centro de Información y Coordinación de Urgencias) explica telefónicamente las maniobras para llevar a cabo la RCP básica.