La pasada tarde de miércoles 16 de mayo, en la Iglesia Parroquial de San Bartolomé no se cabíaa, en la celebración de la Misa Funeral oficiada por el Obispo de la diócesis de Tortosa Rvdo. D. Enrique Benavent Vidal, acompañado por el Obispo Auxiliar de Valencia, D. Javier Salinas, que fue quien ordenó sacerdote a Mosen Dámaso, por Mósen Carlos García Talarn, párroco de dicha Iglesia y 41 sacerdotes y 2 diáconos de la comunidad eclesiástica y familiares de Mn. Dámoso Ruiz Tintoré.

Queremos agradecer la presencia del Excelentísimo y Rvdo. Enrique Benavent Vidal; Obispo de la diócesis de Tortosa, del Padre Carlos Luis García Talarn, párroco de la Iglesia de San Bartolomé y del resto de sacerdotes y diáconos incluido nuestro hermano Miguel. Gracias también  a todos los feligreses, familiares y amigos que habéis acudido a rezar por el alma del Padre Dámaso, en esta misa funeral. 

Todos tenemos el triste gozo de saber que nuestro hermano Dámaso, esta ya en la casa del Padre, porque sabemos que ya no volveremos a verle en la tierra al querido Dámaso alegre, despistado, trabajador y sobre todo enamorado de Dios. Un gozo doloroso pero gozo al fin y al cabo porque Dios  lo ha acogido en su seno. 

Perdimos a nuestro padre cuando Dámaso contaba con tan solo 5 años de edad, hace 42 años. Nuestra infancia fue bonita, pero no exenta de dificultades. Nuestra querida madre se enfrentó ella sola a las tareas de educar y alimentar a 10 hijos “sóla” y lo hizo con alegría y encomendándose siempre a Dios, dicendo: “Dios aprieta, pero no ahoga”

Aunque Dámaso pronto sintió la vocación al sacerdocio, su camino hasta la ordenación fue muy largo y estuvo plagado de renuncias y dificultades. En aras del sacerdocio, dejó atrás familiares y amigos, anhelos en su corazón pero anteponía siempre su ejercicio sacerdotal. 

Como hermano, siempre se preocupó de nosotros y en momentos cruciales en que otras personas podían estar cuestionando nuestros actos, él jamás se escandalizó. Nos escuchó, nos aconsejó y apoyó siempre, pero jamás nos reprochó nada. Todavía recuerdo con su alzacuellos, pintando las paredes de mi piso en Barcelona y regresando a Vinebre con el tiempo justo para celebrar la Santa Misa…mil anécdotas podría estar contando.

Como persona, él se conocía sus limitaciones. 

Recuerdo  que en el sermón de la Misa de celebración de sus diez años de sacerdocio en esta parroquia de San Bartolomé, dijo  que tenía no defectos sino “desperfectos”. Reconocía  humildemente sus desperfectos y luchaba por superarlos. Tenía una gran habilidad para poner paz allá donde él fuera, incluso en circunstancias de violencia. 

Como hombre soñaba con una España unida y en paz, sufría por la situación actual de su amada Cataluña. Y…¿porque no decirlo?, Dámaso Perico, el Animador de Almas, soñaba con que  el R.C.D. Español ganara la Liga.

Había sido  montañero y últimamente practicaba el ciclismo. Hizo sus pinitos con el piragüismo y explicaba que había tenido el honor de quedar en última posición en las fiestas de Mora.

Como Sacerdote, soñaba con que el Reino de Cristo en la tierra. Se entrego con alegría  y pasión  a su vocación. Hace poco tiempo  en la celebración del mes de marzo “Novenario del Cristo del Mar de Benicarló” en esta misma parroquia dijo: “Cada vez que veo a Cristo en el altar, cada vez que proclamo y predico la Palabra de Dios, cada vez que doy un consejo, oriento a un joven, ayudo a un pobre, visito a un enfermo, son momentazos que llenan mi vida. Vale la pena dedicar la vida a Dios”. 

El siempre  decía que no conseguía llegar a todo lo que se proponía. Su actividad pastoral era continua y trabajador con entrega y sin descanso. Todos seguro que conocéis su publicaciones en redes sociales y Facebook, al igual que su canal YoTube “Cura Dámaso”. A través de las redes sociales nos llevaba a Dios y nos trasmitió la Fe en cualquier situación: en la naturaleza, en un galeón, en un circuito automovilístico, ante una señal de tráfico o una obra de arte…

Ofreció su amistad y su ayuda incondicional a creyentes y no creyentes y hablaba de todos con ese gran amor que sólo puede prevenir de lo mas alto. 

Sentía una especial predilección por evangelizar a los jóvenes, cuestión que en ocasiones  le había originado incomprensiones y problemas. 

En el año 2016 celebró su cumpleaños con los jóvenes de Flix (Tarragona), y les dijo “me gustaría que entre vosotros quedará, más que una huella mía, una huella de Dios”. Dios quisiera que de entre los jóvenes, nazcan vocaciones sacerdotales. Esa seria la mayor alegría  para él, y me atrevo incluso a decir que; si esto ocurriera, el día de la ordenación sacerdotal se escucharía desde el cielo una autentica jarana; serian los gritos de alegría de Mossén Damaso. 

Se sentía muy cariñosamente acogido en esta parroquia  y ciudad de Benicarló, estaba entusiasmado con los proyectos que en ella se desarrollan. Pocas horas antes de morir en el trágico accidente destino y dirección Barcelona, anunció en Facebook que había estado aquí la Adoración Eucarística. Adelante con ella!!! (dicha fotografía presente en la misa funeral junto a la bandera del Español).

En el novenario del Cristo del Mar, nos recordó que Cristo ha vencido a la muerte con estas palabras: “Mirando a Cristo en la Cruz, si nos abrimos a su Amor, podemos entender ya no sólo el sentido de la vida, sino hasta el de la misma muerte. 

Él ha recorrido el camino, un camino del que nuestros padres seguro que se sienten  orgullosos desde el cielo. Él ha llegado  al final, un final que es el principio. Ahora puede interceder por nosotros. Ahora Dámaso E.P.D. ya comparte  la Resurrección  de Cristo. 

 
 
Descansa en Paz Dámaso Ruiz Tintoré. 
 
 
Emotivas palabras leídas en la Misa Funeral el pasado miércoles 16 de mayo,  por una de sus hermanas.
Última foto de Mn. Dámaso, pocas horas antes de morir
 
 

JG