“Al final, l’amor que has donat és l’amor que rebs”

Cuando alguien que amamos muere, no hay forma de evitar la tristeza y tener un vacío en el corazón, pero debemos de tener la paz y el consuelo que ya está junto al Padre Celestial, así lo manifestaba el Rvdo. Padre Edi y Diacono Juan Bautista en la misa funeral la mañana del sábado 31 de octubre del 2020.

 
La mañana del viernes 30 de octubre, éramos sabedores de la gran pérdida de Vicentica Ayza Rico, que falleció en Benicarló a la edad de 66 años.
 
 
Podría decir tantas cosas de Vicentica, yo que he tenido la suerte y oportunidad de conocerla desde mi niñez.  Confirmo que era una gran esposa, madre, hermana, abuela, amiga, compañera, vecina…
 
Los recuerdos de todos los momentos vividos con ella y el cariño que el señor le permitió compartir como buena creyente y habiendo formado parte de la Semana Santa, en la Virgen de la Esperanza, Coral Polifónica Benicarlanda, Club Taurino Sol y Sombra, grupo de gimnasia Mabel, que ella desde hacía muchos años junto a sus amigas compartía, Falla Benicarló y siempre participando activamente en los turnos de su grupo y en los teatros del casal de dicha falla, en la semana del 15 al 19 de marzo, año tras año con gran variación de coreografías y también alguna que otra actuación a lo largo del año. Vivió la fiesta fallera junto a Pepe. 
 
Permitirme haga  una mención especial, a la actuación  que me viene en estos momentos en mi mente, imitando al grupo Pimpinela ella y su esposo, Pepe Masip.
 
Como buena creyente y devota al Santísimo Cristo del Mar, al que año tras año le acompañaba en procesión, que el señor le conceda a su esposo Pepe Masip, sus hijos: Juanjo, Javi y Cristian. Nueras: Alicia y Sonia. Nietos: Noelia, Diego, Evan  y Jared. Hermanas, sobrinos, familiares y amigos, mucha paz y consuelo en estos momentos difíciles, cuando la vida te separa del cuerpo de un ser querido, cómo ha sido Vicentica y que ahora ya descansa en el Cementerio Municipal de su ciudad natal, Benicarló.  
La familia agradece todas las atenciones recibidas de la Unidad a domicilio del Hospital Comarcal de Vinaròs (UHD) y a todos los que les han acompañado en su despedida en la mañana triste del sábado en la Iglesia Parroquial de San Bartolomé.
 
  • Descansa en paz Vicentica e ilumina el camino de todos los que hemos quedado en este mundo