En el pleno de noviembre el PVI, conscientes de la importancia que tiene el que pertenezcamos a cualquier colectivo, o el que estemos en posesión de cualquier certificación que nos encaminen a incrementar la posibilidad de recibir fondos supramunicipales, o a emplazarnos con ventaja en instituciones clave para el desarrollo sostenible de nuestra ciudad, no tuvimos la menor duda en apoyar con nuestro voto favorable el que nos postulemos para ser nominados como “ciudad por la ciencia e innovación” lo que nos daría opción a pertenecer a la red “impulso”

Ello es también consecuente con la política que desarrollamos durante nuestra anterior etapa de gobierno en la que, junto con nuestros socios, trajimos a Vinaròs el VINALAB, que tantas críticas nos acarreó por el desconocimiento de muchos sobre la utilidad y sobre las ventajas que este centro nos iba a dar.

El VINALAB nos ha conectado con otros centros similares, con universidades y con otras instituciones de investigación, desarrollo e innovación (I+D+i) por lo que es ahora una plataforma más para optar a esta denominación que solicitamos. Tanto si viene como si no, su éxito principal ya lo hemos visto como germen de las empresas que han surgido en su seno, alguna de ellas con un éxito rotundo.

Dicho esto, tengo que dejar constancia de mi desencanto con el actual alcalde que, ahora hace justo un año, nos convocó a una reunión en su partido– a la que finalmente él no acudió- para tratar sobre el desarrollo del polígono industrial de les Soterranyes, el cual también habíamos impulsado conjuntamente con los socialistas en nuestra anterior etapa de gobierno, sin que desde entontes haya habido ninguna otra comunicación ni reunión en relación con este tema. ¿Se nos convocó para taparnos la boca y ya está?

Tras la lectura de lo que va a seguir, algunos dirán que estoy soñando o me tildarán de Quijote iluso, pero francamente, me da lo mismo.

Los doce millones de euros que el Ayuntamiento lleva invertidos en les Soterranyes no se pueden perder, se tienen que recuperar, más aún , se tienen que rentabilizar, y la única manera de hacerlo es echando a andar el polígono para tener suelo industrial disponible y barato que ofrecer a empresas que, estimuladas por los gobiernos, vuelvan a producir en Europa para reducir la dependencia industrial que la pandemia ha demostrado que tenemos respecto de países como China u otros del lejano oriente. Chimo Puig prometió hace seis años desarrollar les Soterranyes. Ya es hora de que lo vaya haciendo, porque ya solo queda un año y tres meses de legislatura.

Con el lío actual por la falta de microchips, se dice por ahí que Europa tiene que volver a ser tecnológicamente independiente de estos países. España ya fue pionera en esta tecnología con una fabrica de microchips en Tres Cantos (el Silicon Valley de Madrid) que funcionó desde 1987 al 2000. Habiendo en Soterranyes terreno suficiente para albergar una instalación similar ¿Se imaginan ustedes que la Unión Europea decida independizarse de los mercados asiáticos y fomente recuperar producciones de equipos y productos estratégicos y esenciales? ¿Porqué no en les Soterranyes?

Soñar será de ilusos, pero ¿Cuántas realidades no han sido antes un sueño?