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Es patente y manifiesto que el actual tripartito, durante sus ya más de tres años y medio de mandato y en lo que respecta a las acciones de gobierno no ha sido precisamente un ejemplo de cohesión, porque cada uno de los firmantes del pacto de las caballerizas ha ido funcionando por libre y de manera independiente cuidando cada cual de su corralito particular.

Fruto de esta compartimentación estanca es la nula transversalidad que ha habido entre los distintos departamentos del gobierno municipal, que no solo ha provocado la ocultación constante de información a los concejales de la oposición, sino que cada día, más y más pruebas han puesto en evidencia que sobre muchos de los asuntos, ni ellos mismos se enteran, ni saben, ni contestan.

Lo único que se mantiene de manera firme, férrea e inamovible es la portavocía que el alcalde se atribuyó desde el comienzo de su mandato respecto de los tres partidos del pacto, asumiendo él el protagonismo en el debate de la mayoría de los puntos, sin que hayamos podido saber la opinión particular de los otros dos partidos integrantes del pacto.

Pero es en la recta final de la legislatura donde cada día es más patente la división existente en el tripartito que, viendo cercanas las elecciones municipales, están agrandando las distancias entre ellos para, visto el poco lustre de su acción de gobierno, tratar de salvarse y salvar con ellos todos los trastos que puedan.

Este “campen a sus anchas” o “sálvese quien pueda” ha quedado bien patente durante la tertulia política sobre Vinaròs del martes día seis en  Maestrat Televisión, en que dos de los representantes de dos de los partidos del gobierno manifestaron públicamente que se habían enterado por la prensa de que el alcalde se había ido de viaje a negociar con los responsables de carreteras los términos de la cesión al Ayuntamiento del tramo de la antigua Nacional 340.

¿Hasta este punto de abandono de la acción de gobierno han llegado ya? Una situación que pasa de lo esperpéntico y aún más de lo tolerable, por el incumplimiento que supone sobre las obligaciones que adquirieron para con toda la ciudadanía, principalmente la de trabajar -que para ello cobran y no poco- de la forma más eficiente de la que fueran capaces.

El PVI formamos parte de una coalición de gobierno municipal durante dos legislaturas y desde el minuto uno hasta el último segundo de nuestro mandato trabajamos codo con codo con nuestros socios. Entonces había mucho en marcha que había que terminar, así lo entendimos todos y por eso mantuvimos el máximo ímpetu y mucho más aún al final de nuestro mandato.

Quizás sea por lo poco que han hecho y por lo poco que les queda por hacer, por lo que disponen tanto tiempo para dedicar a las divisiones; pasando de ser un tripartito a convertirse un tri-dividido, aunque aquí ninguno saldrá vencedor como en el triunvirato de la Roma imperial en que Octavio Augusto, tras cargarse a sus dos socios de gobierno (Lépido y Marco Antonio) se erigió emperador, porque ninguna de las tres formaciones que hoy nos gobiernan saldrá beneficiada de esta desbandada general más que patente.

 

                  Juan A BlanchadellPVI (Partit de Vinaròs Independent)