Ya llevo 3 años ejerciciendo la función de portavoz del Grupo Municipal Socialista de Peñíscola, un tiempo en el que el alcalde Andrés Martínez, del Partido Popular, no se ha caracterizado precisamente por su tacto y fair play a la hora de relacionarse con la oposición.

Las cosas no empezaron nada bien en 2015 y han ido empeorando con el paso del tiempo porque a Martínez no le gusta la transparecia. El solo hecho de que le hagan un ruego o una pregunta en el pleno municipal puede dar pie a que aparezca el perfil más arisco del primer edil.

Es lo que ocurrió en último pleno, en el que en vez de responder a la pregunta que le formulé, pefirió lanzar un  nuevo mitin, en el que no evitó las descalificaciones hacia mi persona.

Tengo la sensación de que nunca le he gustado al señor Martínez y menos aún desde que mi partido anunció mi canidatura a la alcaldía para las municipales de 2019.

No sé si son los nervios propios de los contínuos casos de corrupcion en los que se ve atrapado el Partido Popular, si el shock que le produce la entrada en la cárcel de Eduardo Zaplana o la propia condena al PP por Gürtel, pero lo cierto es que el pasado jueves el señor Martínez estaba más irascible que de costumbre, que ya es decir.

Desde aquí me gustaría recomendarle a nuestro querido alcalde que en los momentos de mayor tensión se tome unas infusiones de tisana o melisa, porque creo que le pueden ayudar a relajarse y a no tomarse mis preguntas como un ataque personal.

Calmándose entenderá que si le hago preguntas es porque así me lo piden los vecinos y vecinas de Peñíscola cuando me reúno con ellos.

Tenga la seguridad, señor alcalde, de que no tengo el más mínimo interés en formularle preguntas de ningún tipo, pero le anuncio que seguiré haciéndolas por responsabilidad, porque es mi obligación llevar al salón de plenos el sentir de las personas que viven y pagan sus impuestos en Peñíscola.

Y mientras tanto, no se amargue, señor Martínez, cuando note que se va a poner tenso, ya sabe, prepárese una infusión de melisa o tisana.

Relájese y no saque ese perfil tan feo que a veces le sale y que tanto recuerda a quienes no hace tanto fueron sus jefes de Valencia.

Relájee y disfrute de la alcaldía de Peñíscola y de la vicepresidencia de la Diputación porque solo le queda un añito para su examen de reválida y tal como están las cosas en el Partido Popular…