El pasado sábado por la tarde se produjo un importante incendio en el vertedero comarcal de Cervera, ese que nos ha venido costando 79 euros anuales por vivienda y que parece ser que no es el primero que ha sufrido. Afortunadamente los bomberos de la Diputación auxiliados por bomberos forestales consiguieron extinguirlo durante la mañana del domingo, debiendo utilizar a fondo los aljibes de agua de los que la  planta está dotada.

No tenemos noticias de los daños producidos en la maquinaria, por lo que sólo nos queda confiar en que se reparen cuanto antes los desperfectos de manera que el incendio no tenga consecuencias que paralicen el vertido de las basuras, lo que supondría volver a tener el problema de donde llevar nuestra basura.

Ello nos ha hecho pensar en el antiguo vertedero del camí de Canet, clausurado por una  orden de la Generalitat en el 2010, un par de años antes que se inaugurara la planta de Cervera. Un vertedero que pese a estar colmatado tuvo que seguir funcionando hasta que se buscó la solución provisional de enviar nuestra basura a Alicante, hasta que en el 2012, tras muchos años de retrasos, la Generalitat inauguró por fin la planta de Cervera.

La Generalitat gobernada por el PP, ya en el 2010, durante nuestra etapa de gobierno, se comprometió a sellarnos el vertedero clausurado, pero no fue hasta el 2016, con el primer gobierno del botánico, que sacó a licitación el proyecto de sellado, teniendo que esperar de nuevo hasta Enero de este año a que el Director General de Cambio Climático del segundo gobierno del botánico anunciara en Vinaròs que ya se había sacado a licitación la obra, que se habían presentado 10 empresas y que en unos cinco meses se iba a designar la empresa adjudicada.

Ahora otro pasito dilatorio más; cuatro meses después rebasado  aquel plazo, en comisión se nos informa que la obra ya ha sido adjudicada y que está en el proceso para designar al director de la Obra. Ojala que para lo poco que queda por hacer para comenzarla, aceleren el  ritmo para que los más de diez años que llevamos esperando no se eternicen aún más, máxime cuando poblaciones vecinas ya han sellado sus vertederos municipales.

Y aún a riesgo de ser pesado por haberlo repetido en otras ocasiones, tengo que recordar que el pozo y las instalaciones que suministran el agua potable a Vinaròs están justo al lado de este vertedero y que sería imperdonable para el gobernante de turno que filtraciones desde el vertedero sin sellar nos contaminaran el agua de Vinaròs.

El Consell de la Generalitat de los pactos del botánico uno y dos siguen sin invertir en Vinaròs, dilatando todas las inversiones prometidas.  En el puerto no viene un euro más de lo que por ley le toca, peor aún, lo poco que se invierte lo tiene que aportar el Ayuntamiento; el nuevo colegio Jaime Primero lo tiene que gestionar y anticipar el pago el Ayuntamiento con el riesgo de endeudamiento si la Generalitat no le cubriera los gastos de la construcción; de la ampliación del Vilaplana ya ni se habla; lo mismo que del nuevo ambulatorio, visto lo cual el equipo de gobierno tiene que dejar su conformismo para con los suyos a un lado y ser mucho más reivindicativos.