en el Día Mundial del Riñón.
600 sometidas a los distintos tipos de diálisis y otras 298 trasplantadas de riñón. A ello cabe
añadir que más de 450 de las plazas de diálisis son concertadas, y solo en torno a 125
corresponden a la atención directa del sistema público. Además, la provincia de Castellón
sumó 49 donaciones de riñón en 2021, lo que la situó con una tasa de 83,68 donantes por
millón de habitantes, muy por encima de las provincias de Valencia y Alicante, ambas con
una tasa inferior a 50 donantes por millón. El Día Mundial del Riñón vuelve a celebrarse este año en un contexto de doble
preocupación: por un lado, ante el crecimiento progresivo de la ERC, que continúa
aumentando sin que se revierta la tendencia; por otro, ante el impacto negativo que la
pandemia ha tenido no sólo en los pacientes renales, uno de los colectivos más vulnerables
ante la COVID–19, sino también en el inicio de los tratamientos para sustituir la función de
los riñones. Juan Doménech, presidente de ALCER Castalia, destaca que “la prevención y fomentar la
salud renal, debe ser una de las prioridades de las políticas de salud. Tenemos que evitar
que las personas desarrollen enfermedad renal y lleguen a tratamiento sustitutivo renal
como la diálisis o el trasplante, pues tiene un alto impacto en la vida social, laboral,
emocional y familiar. Por todo ello, es clave la educación para la salud renal en colegios, universidades y todo el sistema de salud, mejorando así la calidad asistencial y aumentando
el conocimiento en la población general de la enfermedad renal, para mejorar la atención y
los cuidados de las personas con enfermedad renal, sus cuidadores y familiares”. “A pesar de afectar a una parte cada vez más importante de la población (entre un 10–15%
de la población adulta) y tener un gran impacto en la expectativa de supervivencia y calidad
de vida de los pacientes, la ERC continúa siendo poco conocida para la mayoría de la
sociedad. Es un grave problema de salud pública que sigue creciendo y que se conoce como
la epidemia silenciosa porque su diagnóstico suele ser tardío, cuando la enfermedad ya se
encuentra en fases avanzadas”, explica la presidenta de la Sociedad Española de Nefrología,
S.E.N., la Dra. Patricia de Sequera. Los datos sobre la evolución de la ERC en España reflejan la gravedad de esta situación, con
una prevalencia que ha crecido un 30% en la última década, y con una tasa de personas en
Tratamiento Renal Sustitutivo (TRS) –es decir, diálisis o trasplante– en nuestro país que se
sitúa en 1.363 personas por millón de población (pmp). Por su parte, la incidencia se sitúa
en 141 pmp, lo que supone que más de 6.700 personas iniciaron diálisis o trasplante en
2020, año en el que se produjo un ligero descenso en el número de personas que iniciaron
TRS debido a la pandemia. En total, más de 64.600 personas con ERC en nuestro país
necesitan un tratamiento que reemplace la función de sus riñones.
Este crecimiento de ERC se relaciona con factores de riesgo como la diabetes y la
enfermedad cardiovascular (responsables del 50% de los casos), la obesidad, la hipertensión
arterial o el tabaquismo, muchos de los cuales podrían prevenirse con la adopción de unos
hábitos de vida saludables, que permitirían frenar su avance. A ello hay que sumarle que es
una enfermedad que presenta síntomas poco reconocibles en sus estadios iniciales, y que
cuenta con una tasa de infradiagnóstico que supera el 40%. Además, la tasa de mortalidad
ha crecido más de un 30% en la última década, y en 2020 fallecieron más de 5.800 personas en TRS en España, con un aumento también motivado por el virus del SARS–Cov–2. La vulnerabilidad de estos pacientes se ha demostrado muy alta debido a la imposibilidad del
distanciamiento y confinamiento social en las primeras olas, y luego con la confirmación de
que generan una menor respuesta inmunitaria a la vacunación, en especial, en el caso de
los pacientes trasplantados renales “En España somos excelentes en el tratamiento en las fases avanzadas de la ERC, como lo demuestra nuestro liderazgo mundial en trasplante renal o los altos índices de supervivencia de nuestros pacientes, pero es necesario un mayor esfuerzo en las etapas previas, es decir, en prevención y diagnóstico precoz. Y para ello es necesario un Plan de Salud Renal en España, que recoja todos los esfuerzos y recursos que se pueden destinar para avanzar en las medidas preventivas y de detección precoz, con la colaboración de la Atención Primaria y aunando otras estrategias que también son básicas para mejorar el tratamiento y la calidad de vida de las personas con ERC: por un lado, el fomento de diálisis domiciliaria –con importantes beneficios para los pacientes y para el sistema sanitario–, y por otro, un mayor impulso a la donación de vivo, para así reducir las listas de espera”, señala Patricia de Sequera. Consejos para una buena salud renal Con motivo de la campaña del Día Mundial del Riñón, la S.E.N. y las entidades participantes
también están difundiendo diferentes materiales informativos, disponibles en
www.senefro.org, con información general sobre la salud renal y ocho reglas de oro para
reducir el riesgo de tener Enfermedad Renal Crónica, que son las siguientes:
1. Mantente en forma, estate activo
2. Sigue una dieta saludable
3. Comprueba y controla tu nivel de glucosa en sangre
4. Comprueba y controla tu presión arterial
5. Mantén una ingesta de líquidos adecuada
6. No fumes
7. No te automediques ni tomes antiinflamatorios ni analgésicos regularmente si no te
los indica tu médico
8. Comprueba tu función renal si tienes uno o más factores de “alto riesgo”, por
ejemplo, si tienes diabetes, hipertensión u obesidad Toda la información sobre el Día Mundial del Riñón se puede consultar en la web:
https://www.diamundialdelriñon.com
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