Cada 1 de febrero se conmemora el Día Mundial del Galgo, una fecha dedicada a visibilizar la situación de esta raza y a concienciar sobre la necesidad de su protección y bienestar.
El galgo es un perro históricamente ligado a la actividad cinegética en España, pero también una de las razas que más abandono y maltrato sufre, especialmente tras el final de la temporada de caza. Miles de galgos son rescatados cada año por protectoras y asociaciones que trabajan incansablemente para ofrecerles una segunda oportunidad.
Esta jornada tiene como objetivo sensibilizar a la sociedad sobre la importancia de la adopción responsable, el respeto a los animales y la erradicación de prácticas que vulneran sus derechos. El galgo destaca por su carácter noble, tranquilo y afectuoso, lo que lo convierte en un excelente animal de compañía.
Desde las entidades protectoras se insiste en la necesidad de reforzar la educación, la concienciación y la implicación de las administraciones y de la ciudadanía para combatir el abandono y garantizar una vida digna a estos animales.
El Día Mundial del Galgo es, en definitiva, una oportunidad para alzar la voz por quienes no pueden hacerlo, reconocer la labor de las asociaciones protectoras y reafirmar el compromiso colectivo con el bienestar animal.

















