Las empresas viven una etapa de transición hacia una nueva forma de trabajo en la que Internet se convierte en una herramienta esencial. Las conexiones entre los trabajadores y los distintos departamentos se configuran ahora de forma online, lo cual conlleva numerosas ventajas y ciertos riesgos que exigen tomar precauciones.
Los espacios digitales donde los jefes y empleados comparten información se multiplican. La digitalización permite conectarse desde cualquier lugar, si bien exige aumentar las medidas de seguridad para impedir la entrada de terceros no autorizados. Una de las soluciones pasa por un gestor de contraseñas empresarial. Se trata de una herramienta enfocada al trabajo en una empresa y que tiene la capacidad de generar y recordar contraseñas, lo cual resulta de gran utilidad en un entorno donde hay múltiples accesos.
Hoy en día, los ciudadanos tienen muchos espacios privados a los que se accede con una clave. Si cada una de ellas es diferente, recordarlas todas supone un ejercicio mental de gran calibre. Cuando sumamos los accesos en el entorno empresarial, donde los datos que se almacenan son más sensibles, la dificultad de este esfuerzo aumenta notablemente. Para solventar esta situación se han desarrollado los gestores de contraseñas.
La ventaja de esta herramienta es que solo exige recordar una clave de acceso, que abre la puerta a todas las contraseñas guardadas. Por ejemplo, un jefe de departamento que tiene acceso a muchos equipos de trabajo, cada uno de ellos con varios espacios privados; no necesitaría memorizar todas las contraseñas. Solo tendría que recordar una de ellas, que es la puerta de entrada al resto.
Esta herramienta dispone, además, con varios sistemas de seguridad adicionales que dificultan el acceso a la caja donde se guardan todas las contraseñas. El más habitual es la autentificación en dos pasos, de manera que se solicita una segunda clave, un código de un solo uso o un escaneo facial de la persona solicitante. El objetivo es reforzar la seguridad.
Otra de las ventajas de contar con un gestor de contraseñas empresarial es que éste se encarga de crear contraseñas sólidas e indescifrables, de manera que el usuario se ahorra esta tarea que en ocasiones supone un quebradero de cabeza. En cualquier caso, es una clave mucho más robusta que la que podría generar la mente de un ser humano. Y, lo mejor, es que no hace falta recordarla.
Con este sistema, además, se evita una de las tendencias habituales entre los ciudadanos a la hora de crear una clave de acceso: repetir la misma para diferentes espacios. Esto es un error, pues facilita el trabajo a malwares y terceros usuarios que podrían entrar en el espacio y robar la información. Lamentablemente, los delincuentes cibernéticos forman parte del ecosistema de Internet y hay que tener en cuenta este riesgo.
El gestor de contraseñas funciona de forma online, de manera que el trabajador puede utilizarlo desde cualquier lugar del mundo. En un contexto donde el teletrabajo está cada vez más presente, esta condición resulta imprescindible. Todo suma para facilitar el trabajo y mejorar la seguridad.





















