
La actuación preventiva de un guardia civil que prestaba servicio en Benicàssim permitió la detención de un varón que presuntamente intentaba cometer un hurto aprovechando la vulnerabilidad de una mujer mientras operaba en un cajero automático.
Los hechos ocurrieron el pasado 2 de marzo, cuando el agente, observó a un individuo merodeando por la zona con actitud vigilante. El hombre, vestido con ropa oscura, se colocó una mascarilla instantes antes de dirigirse directamente hacia el cajero automático de una entidad bancaria donde una mujer realizaba una operación.
La escena llamó la atención del guardia civil al comprobar cómo el sospechoso se aproximaba en exceso a la usuaria del cajero e interactuaba con ella mientras manipulaba el terminal.
Ante la posible situación de riesgo, el agente se identificó y se entrevistó en primer lugar con la mujer, quien manifestó no conocer de nada al varón. Según su relato, este se había ofrecido a ayudarle alegando que su tarjeta había sido bloqueada con anterioridad, llegando a manipular el cajero durante la operación.
A continuación, el guardia civil identificó al sospechoso, que no portaba documentación alguna. Durante la intervención mostró una actitud poco colaboradora, facilitando datos contradictorios sobre su identidad, procedencia y circunstancias del viaje. En un primer momento aseguró haber llegado desde Madrid en autobús, para después afirmar que lo había hecho en tren, sin poder aportar comprobación alguna. También incurrió en contradicciones al explicar su relación con la mujer, señalando alternativamente que era amiga suya o que simplemente le había pedido ayuda.
Además, no fue capaz de concretar un domicilio actual verificable, limitándose a mencionar de forma imprecisa que residía en Madrid.
Finalmente, el varón fue detenido como presunto autor de un delito de hurto en grado de tentativa. Las diligencias instruidas han sido remitidas a la autoridad judicial competente.
































