Ante las preocupaciones expresadas por los vecinos después de las incendiarias declaraciones del PP en las redes sociales del Ayuntamiento respecto al vallado de la rampa de la iglesia en la Plaza Ramón y Cajal, el PSOE hace esta explicación detallada sobre la situación actual de las obras y las medidas tomadas para abordar los problemas existentes.
En el año 2009 el gobierno formado por BLOC (COMPROMÍS) y PP modificaron la plaza de la iglesia por la actual pero dejando un pequeño detalle en el aire, hacerla accesible, y desde ese mismo momento hubo una reivindicación que perduraría en los años, hacer la rampa en la plaza para hacer la iglesia accesible, promesa que cumplió en PSOE en el año 2022.
El pasado 12 de enero el Partido Popular lanza un comunicado a través de las redes sociales municipales acusando al PSOE local de “Saltarse los procedimientos administrativos” y que “el proyecto no coincide con el original”. Ante dichas acusaciones vertidas por el Partido Popular de Torreblanca el PSOE local quiere realizar estas declaraciones.
- La modificación del proyecto nada tiene que ver con la rampa, si no con unos bancos que se instalaron donde actualmente está la pérgola y que se retiraron al no cumplir la expectativas del diseño y se volvió a reponer la pérgola existente costando 0€ de aumento en el proyecto inicial.
- Si en la realización de la obra se observa que hay deficiencias en los materiales o defectos de fabricación el constructor de dicha obra es el responsable y no el equipo de gobierno que encargó su construcción, para ello hay mecanismos de reparación como la fianza solicitada para la construcción de la obra y que se permite utilizar para subsanar deficiencias o desperfectos.
- Las órdenes no fueron verbales, se mantuvieron reuniones de trabajo entre funcionarios, la empresa constructora y el arquitecto del proyecto.
La inacción del partido popular a seguir tramitando el expediente ha provocado la no recepción de la obra y en consecuencia el vallado de dicha obra, aunque pensamos que se hubieran podido tomar otras medidas, ya que nunca es una solución cerrar un acceso para personas con movilidad reducida en una zona tan sensible como en la plaza del pueblo.