- Peñíscola celebró ayer 8 de septiembre, el primer día dedicado a la Patrona de la ciudad.
La jornada festiva comienzó por la mañana con los bailes y se centraron todas las miradas en la Plaza del Ayuntamiento. Donde se encontraban la Reina, su Corte de Honor, las autoridades locales, vecinos y visitantes “con muchas ganas de reencontrarnos con la tradición y volver a vivirla con el son de la melodía de nuestras “danses”, fue realmente emocionante, el primer compás y el primer paso nos han devuelto esa conexión con nuestros antepasados que, desde hace más de cuatro siglos, honraban a la Virgen de la Ermitana como nosotros hemos podido hacer hoy” destacó el edil de festejos, Ramon Simó.
Durante la tarde, al finalizar el octavo día del novenario y la procesión por las calles del casco antiguo, la Plaza de Armas fue el escenario de las actuaciones de “dansants”, llauradores”, “cavallets” y de la danza-batalla de Moros y Cristianos, así como de la tradicional loa ofrecida por el grupo de “peregrines”.
Los componentes del Grup Cultural de Danses han vuelto a emocionar a los allí presentes con la torre humana formada por siete jóvenes y sus emotivos versos, que hoy – tras dos años de pandemia – han hecho vibrar como nunca de emoción a los asistentes.