
El Grupo Municipal VOX Benicarló ha denunciado el “infierno fiscal” al que el Partido Popular ha sometido a los vecinos desde el inicio de la legislatura, recordando que durante la campaña electoral de las municipales de 2023 prometieron una bajada de impuestos y, apenas
llegaron al gobierno, aprobaron una de las mayores subidas fiscales de la historia reciente del municipio.
El portavoz de VOX Benicarló, Toni Fornés, ha señalado que “el PP pidió el voto hablando de alivio fiscal, de apoyo a las familias y de bajar impuestos, pero la realidad ha sido exactamente la contraria: subida brutal del IBI, incremento del impuesto de vehículos y un basurazo que asfixia a vecinos, autónomos y comercios”.
VOX recuerda que el gobierno municipal aprobó una subida del IBI cercana al 26-27%, además del incremento del IVTM y la implantación de la nueva tasa de residuos derivada de la Ley 7/2022, conocida popularmente como el “basurazo”. “Los vecinos pagan hoy más por sus viviendas, más por sus vehículos y más por la basura, mientras el Ayuntamiento sigue exprimiendo fiscalmente a las familias”, ha afirmado Fornés.
El portavoz de VOX también ha criticado la “chapuza administrativa” del equipo de gobierno respecto a la posterior rebaja anunciada del IBI. “El PP anunció una reducción del 6%, pero ni siquiera será efectiva hasta 2027 por un error en los cálculos de los plazos administrativos. Es decir, primero suben masivamente los impuestos y luego venden una rebaja mínima que encima llega tarde”, ha denunciado.
Desde VOX consideran especialmente grave que el Ayuntamiento mantenga una presión fiscal récord mientras acumula remanentes millonarios sin ejecutar. “Estamos hablando de millones de euros que sobran cada año porque el gobierno municipal es incapaz de ejecutar las inversiones prometidas. No hacen las obras, no desarrollan proyectos y no revierten el dinero en mejorar Benicarló”, ha explicado Fornés.
VOX recuerda que el remanente de tesorería supera los 8,7 millones de euros, una cifra que demuestra, según el partido, que “el problema no era recaudar más, sino gestionar mejor”. Además, buena parte de esos excedentes acabarán destinándose al pago de deuda municipal en lugar de revertir directamente en los ciudadanos mediante inversiones, mejoras de servicios o bajadas fiscales.
“Es incomprensible que un Ayuntamiento que presume de buena situación económica mantenga uno de los mayores sablazos fiscales de la historia reciente
de Benicarló. Si sobra dinero, lo lógico es devolverlo a los vecinos bajando impuestos”, ha insistido el portavoz de VOX.
Fornés también ha criticado “la enorme contradicción” del Partido Popular: “Cuando estaban en la oposición decían que el problema era la mala gestión del anterior gobierno y prometían una revolución fiscal. Pero en cuanto llegaron al poder hicieron exactamente lo contrario. Engañaron a los vecinos”.
Por ello, VOX Benicarló exige una auténtica revolución fiscal que permita devolver el dinero a los ciudadanos mediante una bajada real del IBI y del IVTM, la eliminación del gasto superfluo, y una gestión eficaz de los recursos municipales.
“Si depende de VOX, los impuestos en Benicarló bajarán. Los vecinos no están para seguir soportando la mala gestión y el afán recaudatorio de un gobierno que cobra más que nunca pero es incapaz de ejecutar las inversiones y mejorar la ciudad”, ha concluido Toni Fornés.






















